La tecnología nos permite hoy acceder a un sistema moderno, ágil, seguro y eficiente para emitir el voto. Algunas de las ventajas que tiene su implementación son:
• Hace más sencilla la votación para los electores y reduce las tareas de los miembros de mesa, que ya no deberán contar los votos al finalizar el sufragio, ya que la totalización la realiza la máquina.
• Hace más rápido el escrutinio y ofrece los resultados en menos tiempo que en el método tradicional. Las máquinas de votación pueden también transmitir los resultados para ser consolidados, todo lo cual hace más rápida la de los resultados finales de una elección.
• Disminuye los costos del proceso electoral, tanto para quienes organizan el proceso electoral como para los partidos políticos. Hay un considerable ahorro en papel y materiales. Al mismo tiempo ofrece mayores garantías a los partidos en la medida que no necesitan disponer de observadores en cada mesa electoral sino algunos en los centros de votación.
• En algunos casos, como la votación no presencial, puede redundar en una mayor participación ciudadana debido a que el votante no necesita trasladarse a un centro de votación para ejercer el sufragio.
• Elimina posibles errores de marcación ocurridos en cédulas tradicionales de papel que podrían anular el voto del elector.
• La reducción de los tiempos de escrutinio es un punto clave cuando se compara el voto auditable y voto manual, ya que el primero representa mucha mayor rapidez que el segundo. No sólo durante el acto de votación en sí, sino durante todos los procesos que éste involucra.
• La implementación de un sistema electoral automatizado disminuye el tiempo necesario para la instalación de las mesas de votación pues se utiliza menos material físico y menos personal en el monitoreo del acto electoral. Esto se traduce en un proceso de votación más ágil y menos engorroso para el elector.
• Luego de llevado a cabo el sufragio, la totalización de los resultados puede llevarse a cabo en cuestión de minutos, dependiendo de la modalidad de envío de datos y tabulación escogida por las autoridades electorales. En un proceso manual el tiempo de totalización es considerablemente mayor por la cantidad de votos y variables a considerar en cada proceso.
• La rapidez a la hora de votar resulta en un estímulo para la participación ciudadana. Además los sistemas automatizados pueden contar con mecanismos para ayudar a los votantes con discapacidades o analfabetos a votar por sí mismos, sin violar el derecho al secreto del sufragio.
• Finalmente, un sistema automatizado de votación bien diseñado permitirá múltiples auditorías que garanticen la confiabilidad de los resultados y, a su vez, otorguen mayor legitimidad a los gobernantes electos.
