Seguridad

Las nuevas tecnologías que permiten el voto electrónico no están exentas de problemas, por lo que su implementación no debe hacerse a ciegas. En general los organismos electorales han realizado sus pruebas y experiencias en circunscripciones electorales pequeñas, a fin de tener un mayor y mejor control de los resultados, para posteriormente aplicarlas a circunscripciones más grandes.

Abandonar la práctica tradicional de la votación manual es posible si el nuevo sistema da confianza a la ciudadanía y muestra sus ventajas. Sin embargo, la experiencia muestra a países que han tenido inconvenientes con su máquina electrónica de votación; por esa razón, es necesario garantizar la seguridad del sistema de votación electrónica y diseñar un sistema que reúna una serie de requisitos:

• Hardware: Lo aconsejable es que se utilice un hardware de dominio público. Una medida de seguridad apropiada para los equipos es instalar controladores de dispositivos de comunicaciones externas, los cuales verifican entradas y salidas válidas de información, así como el mantenimiento de un sistema "stand-alone" que no permite la conexión entre los equipos para garantizar su independencia y cumplimiento de su función. También se puede prever la colocación de dispositivos de almacenamiento de contingencia y compuertas físicas externas que protejan los puertos externos de comunicación, con blindaje metálico del chasis que soporte caídas bruscas e interferencias electromagnéticas.

• Software: Un requisito ineludible es la encriptación de datos para que esta información no pueda ser vulnerada y se mantenga la confidencialidad del voto. Adicionalmente se puede incorporar el uso de firmas digitales para la autenticación que los resultados electorales verificando que pertenezcan a una determinada mesa electoral. Otros aspectos a tener en cuenta son: el control de accesos al sistema, la seguridad a nivel de dispositivos y la inexistencia de la relación elector-voto Lo aconsejable es que se utilice un software de dominio público o que los organismos electorales desarrollen su propio software.

• Fallas en la energía: El corte de energía, fortuito o provocado, puede dejar votos sin ser contados y sin posibilidades de recuperarse. Estas contingencias deben estar previstas, y podrían ser solucionadas si se prevé la utilización de generadores eléctricos o boletas manuales para que la elección continúe. Aunque la segunda opción atentaría contra uno de los beneficios del voto-e, en la medida que aumenta los costos.

• Verificabilidad: Si en un sistema de pantalla táctil el registro de los votos emitidos sólo existe en forma digital, no hay forma independiente de confirmar que los votos fueron registrados con precisión, por lo tanto, no hay manera de realizar un recuento fiable. Una alternativa a ello, es que las máquinas emitan un registro de impresión que haga posible una auditoría manual.

• Seguridad de la máquina de votación electrónica: Hay quienes sostienen que las pantallas de votación que usan sistemas táctiles no son lo suficientemente seguros para evitar que los hackers accedan a los datos de voto y manipulen los resultados. Así, es importante considerar que las máquinas de votación no deben estar conectados entre ellos a una red de datos o a internet. La situación puede mejorar a medida que las normas y mecanismos de certificación para sistemas de pantalla táctil mejoren.

Alfabetización digital:Los sistemas de voto-e deben garantizar el anonimato, la privacidad y la no coerción al momento de emitir el sufragio. Esto podría estar en tela de juicio si los votantes requieren de asistencia para emitir su voto por desconocimiento del funcionamiento del nuevo sistema. Para evitar estas acciones, los organismos electorales desarrollan capacitaciones y exposiciones a la población sobre sus soluciones tecnológicas y procedimientos al momento de votar. Asimismo, los medios de comunicación masivos tienen una participación importante porque brindan la información necesaria para conocer el uso de estos equipos.

• Identificación del elector: En algunos sistemas como el que se emplea en Brasil, la identificación del elector se realiza en la misma urna electrónica a través de un dispositivo biométrico. En Bélgica, donde el votante se identifica en una mesa y se le entrega una tarjeta magnética con la cual se dirige a la cabina de votación, vota, y deposita la tarjeta en una urna.

• Auditoría de la máquina de votación electrónica: La posibilidad de realizar pruebas o el testeo previo y posterior de todo el sistema, tanto del programa como en los mecanismos a utilizarse, es importante para darle confiabilidad y transparencia al sistema. Aquí debería estar incluida la participación de los actores políticos y técnicos competentes.

14, Junio, 2011
 

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